Glaucoma: Qué es y cómo tratarlo
El glaucoma es una enfermedad ocular progresiva que daña el nervio óptico, general mente debido a una presión intraocular elevada. Conocido como el «ladrón silencioso de la visión», puede avanzar sin síntomas evidentes hasta causar pérdida visual irreversible. Es una de las principales causas de ceguera, pero un diagnóstico temprano puede prevenir daños graves.
1.1. Tipos de glaucoma Existen varios tipos de glaucoma, entre los más frecuentes: Glaucoma de ángulo abierto: El más común, caracterizado por un drenaje deficiente del líquido intraocular, que aumenta la presión en el ojo. Glaucoma de ángulo cerrado: Menos frecuente, ocurre cuando el drenaje del líquido se bloquea repentinamente, causando un aumento rápido de la presión. Glaucoma congénito: Presente al nacer, debido a un desarrollo anormal del sistema de drenaje del ojo. Glaucoma secundario: Provocado por otras afecciones, como traumatismos, inflamaciones o uso prolongado de medicamentos.
1.2. Tratamiento actual El objetivo del tratamiento es reducir la presión intraocular para proteger el nervio óptico. Las opciones incluyen gotas oculares para disminuir la producción de líquido o mejorar su drenaje, medicamentos orales en casos específicos, y procedimientos como la trabeculoplastia láser o la cirugía de filtración para casos avanzados. En nuestra clínica, ofrecemos un enfoque integral que combina tecnología avanzada para el diagnóstico, como la tonometría, campimetría y la tomografía de coherencia óptica, con tratamientos personalizados para preservar la visión de nuestros pacientes. Si tiene antecedentes familiares de glaucoma, es mayor de 40 años o nota síntomas como visión borrosa, dolor ocular o halos alrededor de las luces, le recomendamos una evaluación especializada. En nuestra clínica oftalmológica, estamos dedicados a cuidar su salud visual con profesionalismo y atención personalizada.